Supongo que este post tarde o temprano saldría a la luz. No es más que la reflexión lógica a la que me lleva todo lo que he estado leyendo últimamente sobre la obsesión del posicionamiento y la autopromoción dentro del sector diseñil en castellano.
Tras leer el articulo de MoccaBlog Café, queda patente que por muchos listados que se sigan al pie de la letra, nada nos salvará de ser un perfil más entre cientos de miles (¿de millones?) en esta cosa de la Social Media. A menos, claro está, que realmente seamos unos cracks de intachable reputación (y eso sólo está destinado para unos pocos).
Creo que todo empieza por una importante falta de sentido común. Cuando alguien publica un listado o decálogo de los pasos hacia el éxito, el paso previo a cuestionarme la lógica de lo que está narrando es siempre lanzar la gran pregunta: “¿Pero este tío quien es?” No es que sea mala persona, es que así funcionan las cosas. Y es bastante gracioso ver que muchos de estos creadores de listados de la autopromoción no cumplen todas sus (¿propias?) premisas.
Me cuestiono lo de “propias” porque hoy en día el término “Vía” es un eufemismo bastante extendido con el que pecamos el 100% de autores de blogs de diseño. Reconozco por otro lado que es muy complicado, con tanta publicación, no encontrar las cosas a través de otro blog. Y si lo haces, probablemente nadie lo lea (o ya se haya escrito algo similar por ahí, quién sabe).
Quizás uno de los mayores inconvenientes es la perspectiva que tienen los lectores hacia el autor. Un blog agradable a la vista, aparantemente actualizado y con buen contenido puede ser la tarjeta de presentación de un diseñabloguer mediocre. Eso nunca lo sabremos más que analizando fríamente su propio portafolio y lo que el autor postea cuando quiera tomar la palabra sin recurrir al comodín del “Vía“. Por otro lado, la visión de muchos comentarios en un blog puede dar la falsa sensación de que es un sitio de interés, cuando todos sabemos que esas estadísticas se han de medir de otra manera. Hace 5 años, cuando sólo exístía DMSTK y poco más, publicabas un post en un foro y ni siquiera sabías a ciencia cierta si ibas a ser leído o te iban a responder. Y nadie se murió por ello ni mucho menos y se actualizaban conocimientos igual que ahora.
Para no extenderme mucho más sólo invitaría a la reflexión a todo el que quiera realmente ser un “diseñador estrella de la 2.0“. Fiajos bien en los grandes diseñadores: muchos de ellos ni siquieran tienen blog, ni ficha en FaceBook, ni Twitter. Incluso he visto trabajos de algunos grandes diseñadores esparcidos por Internet porque no tienen ni web personal. Son grandes diseñadores porque no pierden el tiempo escribiendo tonterías como esta parrafada de post; son grandes diseñadores porque dedican todo su tiempo ¡Oh Diox mio, sorpresa! a di-se-ñar. ¿Cómo ser un gran diseñador? Diseñando. ¡Quién lo diría! Y ahora la frase de cosecha propia homenaje a los Monty Python para acabar: Y el resto somos todos lo demás.
Así que diseñabloguer: Si al final vas a acabar usando los mismos recursos vectoriales que todos los demás, al menos procura disfrutar y no te obsesiones, que eso va fatal para la tensión ;)